¿Qué es el duelo?

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Hasta los años cincuenta, era habitual que las personas muriesen en su casa, rodeados y acompañados por sus familiares. La muerte tenía un escenario (la cama) y un tiempo de espera. Esta espera sin dramatismos ni temor constituía la marca de la aceptación de lo inevitable. El lugar, la cama, lugar también de procreación y nacimiento, hace transcurrir la muerte en el ámbito de lo familiar, de lo domestico. La muerte se vivía en la ligazón comunitaria y tenía la característica de desplegarse en lo familiar y no ser ajena ni extraña.

Cuando las personas morían en casa, la familia cambiaba su rutina, y todos en mayor o menor medida participaban en los cuidados del moribundo. El hecho de vivir este proceso tan próximo, hacía que se viera la muerte con más naturalidad. En general, el proceso de duelo era más progresivo, y los integrantes de la familia y amigos tenían más tiempo para procesar e integrar el hecho de que su familiar se iba a morir.

A  partir de los años cincuenta, se empieza a generalizar el hecho de que las personas nazcan y mueran en hospitales. Cuando el enfermo pasa a ser atendido por los hospitales, la relación con ellos se enfría, la familia no vive tan de cerca todo el proceso, aunque por contrapartida, la atención médica es más adecuada y se delega el cuidado a “expertos” que perfeccionan la técnica pero dejan de lado la parte emocional y afectiva del paciente. Esto comporta por un lado, para la familia y gente cercana, que les cueste más gestionar la muerte de ese ser querido debido a que la muerte deja de acontecer en casa y se tiñe como si fuera un  acontecimiento trágico. 

Por otro lado, los avances en medicina, alargan la esperanza de vida, y la muerte en los hospitales se puede llegar a vivir como un fracaso por parte de los médicos porque no han podido “salvar al paciente”.

 La palabra Duelo viene del latín ”dolos” (dolor, sufrimiento) y se relaciona con otra palabra: “duellum” (combate, desafío).Así, el duelo es un proceso: Centrado en el dolor, adaptativo, que permite restaurar el equilibrio es Individual y es activo, exigiendo un esfuerzo personal. La clasificación psiquiátrica Americana  considera el duelo como  “La reacción a la muerte de una persona querida, dándose por hecho que en la mayoría de los casos se da una reacción estimada como “normal” misma que puede variar considerablemente en su duración y expresión entre los diferentes grupos culturales. “ DSM-IV.

Se considera normal que haya una fuerte respuesta emocional ante una pérdida, pero esta respuesta comprensible y esperada se puede ver influida por diferentes factores que hace que cada duelo sea una respuesta exclusivamente individual y diferente para cada persona. Así, aunque no hay una respuesta estándar ante el duelo, podríamos decir que si hay un proceso básico, que se verá influenciado por factores personales y circunstanciales en su aparición, intensidad, curso y resolución del mismo. 

A pesar de la definición americana de duelo, hoy sabemos que hay muchos tipos de duelos en nuestra vida. La vida es un camino lleno de encuentros, despedidas y cambios. Las pérdidas pueden ser pérdidas materiales, pérdidas relacionales (amigos, familiares), y pérdidas intrapersonales (trabajo, salud, juventud…) También las pérdidas, sobre todo de personas, pueden ser esperadas, deseadas y repentinas. Las pérdidas deseadas, por su ambivalencia, provocan fácilmente sentimiento de culpa que bloquea el desarrollo normal del proceso de duelo. Sólo sentimos las pérdidas de aquello a lo que  estamos vinculados afectivamente. “Mediante mis vínculos me defino”. 

A pesar de la definición americana de duelo, hoy sabemos que hay muchos tipos de duelos en nuestra vida. La vida es un camino lleno de encuentros, despedidas y cambios. Las pérdidas pueden ser pérdidas materiales, pérdidas relacionales (amigos, familiares), y pérdidas intrapersonales (trabajo, salud, juventud…) También las pérdidas, sobre todo de personas, pueden ser esperadas, deseadas y repentinas. Las pérdidas deseadas, por su ambivalencia, provocan fácilmente sentimiento de culpa que bloquea el desarrollo normal del proceso de duelo. Sólo sentimos las pérdidas de aquello a lo que  estamos vinculados afectivamente. “Mediante mis vínculos me defino”.

¿Cuántos duelos has tenido en tu vida?

Yo he tenido muchos, y no sólo por muertes de familiares cercanos sino porque constantemente la vida te quita y te da, te quita y te da…. 

Por tanto, la vida es un constante aprendizaje de aprender a soltar,aquello que amamos, sea lo que sea, físico, material, sentimental….

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