Padres ausentes emocionalmente o la herida de la ausencia

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Las muestras de afecto y el amor son necesarios para el desarrollo del ser humano, porque somos seres sociales que necesitan de contacto y de vínculos afectivos. La herida de la ausencia emocional se forma cuando los padres sólo están presentes en lo material pero no en lo emocional en la educación de sus hijos.

A veces en la familia, se da por hecho que el hijo ya sabe que los padres lo quieren porque le pagan el colegio, le dan de comer, tiene su cama, le compran juguetes…pero sin embargo el niño no siente ese amor de sus padres hacia él.

¿Cómo se forma la herida de la ausencia?

Todo niño necesita a unos padres que estén presentes, eso significa que estén accesibles y disponibles para darle consejo, mostrarle su apoyo, ponerle límites, respetarlo y quererlo. Cuando eso no ocurre, se habla de padres ausentes, porque quizá han estado presentes físicamente pero los han sentido ausentes emocionalmente.

La herida de la ausencia se agrava si ha habido un abandono real por parte de los padres. También,  si uno de los progenitores se ha ido y no se ha sabido más de él, esto generará una herida de abandono que puede afectar a lo largo de la vida. 

Para algunos padres no es tarea fácil expresar lo que sienten. Porque no les han enseñado a hacerlo, o porque simplemente también tienen la herida de la ausencia emocional por parte de sus propios padres.  

¿Cómo puedo saber si he tenido padres ausentes?

A veces hay padres que no dejan volar a sus hijos porque no les dan alas, otras puede ocurrir lo contrario. Padres normalmente con buena intención no están del todo presentes a las necesidades emocionales de los niños. 

Es decir, se puede dar el caso que sean los padres los que necesitan que sus hijos sean resolutivos y autónomos.  Para que no dependan de ellos aunque sean solo eso, niños. En ese caso, los padres están ocupados librando sus propias batallas y no pueden o no saben dejarlas a un lado.

Imagina que un niño pequeño que le enseña un dibujo que ha hecho y que sin mirarlo, los padres, le dicen:» – qué bonito». Piensa en otra niña que les cuenta lo que te había pasado ese día en clase, y los padres no apartan la mirada del  móvil.

“La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis, sino más bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos -Teresa de Calcuta –

¿Qué significa estar presente a nivel emocional?

Un padre o una madre que está presente es aquella persona que está disponible y accesible para el hijo a nivel emocional.  Se trata de una figura estable que da seguridad porque enseña límites con afecto, escucha sin juzgar, guía y orienta, pero no dicta. Es así, como crea un vínculo afectivo seguro con sus hijos. 

Algunos padres están hiper-presentes en áreas concretas del hijo, como por ejemplo, en el ámbito educativo, saben que notas está sacando su hijo en cada momento pero no saben cómo se siente, si todo fluye entre amigos y compañeros…

No se trata de estar disponibles 24h/ 7 dias a la semana,porque esto, a veces, es imposible. Sino de buscar tiempo de calidad para pasar con los hijos. Es en esos espacios donde los padres pueden poner todos sus sentidos y practicar la escucha activa con sus hijos.

herida de la ausencia

¿Cómo puedo estar más presente emocionalmente para mi hijo/s?

Si eres madre o padre y te has sentido identificado con las palabras de más arriba, esto puede servir para hacerte reflexionar y empezar a estar presente conscientemente:

  • Pon todos los sentidos. Fija tu mirada en él, escúchalo de manera activa. Recuerda que si nunca tienes un momento para él, cuando sea adolescente no te contará nada, porque habrá aprendido que no tiene espacios para que le escuches.
  • Enséñales cómo lo haces. Si has tenido un mal día, no pienses que es pequeños y no lo va a entender. Mejor explícale cómo te sientes y qué haces para sentirte mejor, así te entenderán y también aprenderán. Expresar tus emociones te ayudará a que ellos den sentido a su experiencia emocional. 
  • Cumple tu palabra. Es cierto, que en ocasiones no será posible atenderle y deberás posponer vuestro momento y probablemente eso le frustrará. Aunque eso ocurra, si ahora no es momento, ves a buscarle luego para poder compartir ese momento.
  • Comparte rutinas. Intenta compartir el baño, la cena, la lectura y a medida que vaya creciendo no abandones las costumbres sino ajústalas a su edad/necesidad. Hoy estaréis cantando una canción infantil y mañana podréis ir juntos al cine.

-“Los niños comienzan por amar a sus padres. Cuando crecen, les juzgan. A veces, les perdonan.”    -Oscar Wilde –

¿Cómo sanar la herida de la ausencia emocional?

Por otro lado, si como hijo has sentido la ausencia de tus padres puedes intentar sanar la herida en la actualidad con estas recomendaciones:

  • Pide lo que necesitas. Probablemente ya conoces sus virtudes y sus limitaciones, así que si no sale de ellos llamarte, hazlo tú y diles que te gusta hablar con ellos.
  • No los culpes. Tus padres han actuado contigo así, porque seguramente actuaron antes así con ellos y nadie les enseñó a ser padres ni a mejorar. Si tienes hijos, seguro que serán diferentes como padres que como abuelos, porque habrán aprendido un poco más.
  • Respeta sus ritmos. Puede pasar que los visites y te apetezca ir a dar una vuelta con ellos y salir a cenar fuera. Pero, a lo mejor, ellos necesitan otro tipo de plan más casero, adaptado a sus necesidades.
  • Enséñales sin juzgar. Lo que a veces le funciona a uno, no le va bien al otro. Pero si sientes que no recibiste la atención o el amor que mereces, tú puedes hacerlo diferente. Si tus padres te están explicando algo, compórtate como te hubiera gustado que lo hicieran ellos; escucha activa, mirada centrada, hacerte preguntas…
herida de la ausencia

Nunca es tarde para sanar la herida de la ausencia

Si tuviste unos padres ausentes, en ocasiones debes haberte sentido invisible. Incluso con la sensación que no te veían, que no te escuchaban, incluso que no te querían. Tus padres lo hicieron lo mejor que supieron hacerlo, aunque eso no te va a quitar el dolor y la rabia. 

Es cierto que aquello que te ocurra de pequeño, en familia, tendrá consecuencias en tu adultez. También tienes que darte cuenta de las actitudes que has heredado y de las que  necesitas crear para sentirte tú mismo.

Debes reflexionar acerca de la relación actual que tienes con ellos y qué cosas deberían cambiar en ti para que puedas estar bien en su compañía, disfrutando de ellos y siendo tú mismo. No dudes en ponerte en contacto con el equipo de Psicoemocionat si sientes que necesitas una ayuda para gestionar tu herida de ausencia y te ayudarán encantados. 

Artículo escrito por Marta Segrelles. Psicóloga y experta en crianza. 

Gracias Marta, por escribir este artículo para el blog de Psicoemocionat. 

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