Por qué tengo miedo a enamorarme

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¿Por qué tengo miedo a enamorarme? No es fácil entregar nuestro corazón así sin más, sobretodo si hemos tenido experiencias pasadas donde nos han hecho daño, o donde todavía tenemos rencor en nuestra pareja. En este artículo te enseñamos todo lo que tienes que saber sobre el miedo al amor para que puedas empezar a vencerlo y atreverte a tener una relación de pareja sana.

No siempre nos damos cuenta de nuestros miedos. Probablemente a muchas personas les sea difícil conectar con sus propios miedos, y en ese caso atribuyen la falta de relaciones estables en su vida a factores externos: “siempre me enamoro de la persona equivocada”. Pero, puede ser interesante para estas personas preguntarse, ¿y porque me atrae aquel del que no me quiero enamorar? Puede que estemos hablando de miedo a enamorarse o, lo que llamamos, filofobia.

Dos personas se conocen, se gustan y empiezan a verse de vez en cuando disfrutando la una de la otra y tejiendo poco a poco algo parecido a una relación, de momento aún en una fase muy inicial, sin demasiadas etiquetas, ni exigencias, ni intimidad emocional. Hasta aquí todo funciona.

Pero en algún momento una de ellas siente que empieza a sentir algo distinto, que desea un grado de intimidad mayor y que podría querer de una forma más profunda a la otra persona. Entonces se asusta, se activan los miedos y las dudas, el agobio y la tentación de cortar la relación. En el mejor de los casos, si esta persona es consciente de lo que le ocurre, se podrá preguntar: ¿por qué tengo miedo a enamorarme?

La filofobia o el por qué tengo miedo a enamorarme

La palabra filofobia, del griego filo, que significa amor, y fobia, que significa miedo, trata de describir un síndrome que se caracteriza por un miedo al amor, a enamorarse, que impide a quién lo sufre abrirse a relaciones amorosas y comprometidas. Si sufres de filofobia, te habrás sorprendido a ti mismo más de una vez con la frase “me estoy enamorando y tengo miedo”.

Diferencia si estás enamorado o en realidad tienes miedo al amor

Si hablamos de miedo a enamorarse tenemos que poder diferenciarlo del estado emocional más o menos agitado propio del estar enamorado. El enamoramiento es en sí mismo un estado mental y físico complejo, de idealización y de anhelo de alguien, donde sentimos nuestras emociones de forma más intensa de la habitual.

Pero si el miedo predomina ante las otras emociones, nos hace minimizarlas y toma el control sobre las demás. Entonces podemos sentirnos realmente angustiados, y se activan los mecanismos de defensa propios del miedo. La evitación y el bloqueo: dar largas, retirarnos o cortar la relación. Pero no siempre nos damos cuenta de lo que nos ha pasado.

A veces nos es más fácil tomar consciencia de que tenemos miedo cuando somos capaces de ver cómo nos estamos defendiendo. Son los propios síntomas los que nos permiten ver el problema. Nos podríamos preguntar: ¿Por qué nadie me convence para empezar una relación?

¿Por qué siempre encuentro pegas a mis parejas? ¿Por qué no profundizo en la intimidad? ¿Por qué me atraen tanto los amores imposibles?

¿Cuáles son los síntomas del miedo al amor?

Los síntomas de la filofobia, o el miedo ala amor, son muy parecidos a los de cualquier fobia. La persona que la sufre, ante la posibilidad de enamorarse, puede iniciar una respuesta con síntomas psicológicos, físicos y emocionales.

De donde proviene el miedo al amor

Pero, ¿de qué nos defendemos? ¿Por qué tenemos miedo? Los miedos a enamorarse tienen que ver con el miedo al vínculo, con el miedo a sufrir por amor. Vincularse es aquello que nos hace humanos, pero también es una de las cosas más complejas que hacemos en la vida, y a veces, a la que más miedo le tenemos. Junto con separarse. Qué difícil también, ¿no?

La respuesta emocional que sentimos al vincularnos y las creencias más o menos inconscientes que tenemos sobre los vínculos se activan de golpe cuando nos enamoramos. Si  nuestras experiencias vinculares previas son más o menos  satisfactorias, con amor, con respeto y presencia de la persona amada, todo ello se activa cuando nos enamoramos y nos permite confiar en que el vínculo será satisfactorio.

por qué tengo miedo a enamorarme

Pero en nuestros vínculos a veces también hemos vivido el rechazo, la soledad, la dominación, la exigencia o la culpa, por nombrar algunos aspectos más desagradables. Estos aspectos también influyen en nuestras creencias y se activan cuando nos enamoramos.

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Causas más comunes de tener miedo al amor

Aunque es muy difícil sintetizar cuando hablamos de sentimientos y de vínculos, podríamos agrupar estos miedos en dos muy importantes:

++Miedo al rechazo o al abandono

Uno de los miedos más habituales es el de ser rechazados. Tendemos a evitar el dolor que nos causa ese sentimiento.  Puede que, según las experiencias relacionales previas que hayamos vivido, sintamos que en una relación íntima es muy probable experimentar ese rechazo.

Es como si diéramos por hecho que vamos a necesitar del otro más de lo que nos puede dar. Lo que implica sentir que el otro no es capaz de “estar ahí y quedarse con nosotros”.

O, dándole un matiz más, como si sintiéramos que lo que necesitamos del otro es excesivo (“soy demasiado dependiente”) y por lo tanto seremos rechazados.

++ Experiencias traumáticas del pasado

Nuestras experiencias vinculares pasadas, con personas significativas para nosotros, desde nuestras relaciones de crianza a nuestras relaciones de pareja, nos dejan siempre una huella que se activa cuando nos proponemos vincularnos de nuevo con alguien significativo. A veces esa huella es facilitadora del vínculo, y a veces nos aparta y nos pone alerta ante él.

«Las experiencias de

relaciones pasadas, si nos han hecho daño o nos hemos sentido traicionados, pueden explicar por qué tenemos miedo a enamorarnos».

++Miedo a perder nuestra individualidad

Otro de los miedos más habituales es el de perder nuestra autonomía, nuestra forma de vivir e incluso nuestra forma de ser. Sentir el vínculo como una fuerza magnética que nos atrae hacia la simbiosis con la otra persona. Es el miedo a perdernos a nosotros mismos en el vínculo.

Si lo sentimos así, puede que hayamos experimentado anteriormente relaciones donde nos hemos sentido dominados, invadidos u oprimidos de algún modo por alguien importante para nosotros.

Pero, también a veces nos asuste un poco nuestra parte más dependiente, pues a veces hemos aprendido (erróneamente) que nuestros aspectos dependientes son malos y por lo tanto evitables y rechazables.

Consecuencias de tener miedo a enamorarme

Las consecuencias de tener un miedo persistente a enamorarse pueden ser profundas y relevantes para la persona quien lo sufre. A veces incluso, es posible que este miedo al amor, que es como veremos más adelante en parte miedo al compromiso y a la dependencia, se active en más áreas de la vida más allá de la relaciones de pareja.

Podríamos experimentar entonces miedo a sentir amor pero a un nivel más general, pues el amor nos compromete con las cosas: con una profesión, con un proyecto o con un lugar.

El resultado puede ser entonces una vida llena de personas y vivencias (en el mejor de los casos) pero con falta de pertinencia, de estabilidad, compromiso  y con pocos aspectos identitarios. Aquello a lo que amamos también define quién somos. Una de las consecuencias por lo tanto puede ser el contacto con la soledad, con una soledad patológica, con sentimiento de desarraigo.

Si esto es así, la persona con miedo al amor puede ver como algunos proyectos vitales, los que tengan que ver con la formación de la familia por ejemplo, se vean dificultados. La pareja es, generalmente, una matriz desde donde se desarrollan muchos aspectos de crecimiento personal.

La elección de pareja, o la elección de si queremos compartir nuestra vida con alguien (e incluso el cómo la queremos compartir) forma parte de una decisión propia, personal y libre. Pero si es el miedo el que domina, ya no podemos hablar de elección libre de estilo de vida. En estos casos no hay libertad, hay sumisión a  unos miedos y evitación de algo que podemos llegar a querer y anhelar, pero que no nos sentimos capaces de sostener.

¿Cómo te relacionas con los demás?

La respuesta a esta pregunta no es sencilla pero si atendemos a lo que hemos ido viendo a hasta ahora, podemos nombrar algunas claves que nos ayudaran en el proceso.

Toma consciencia de tu patrón de relación

El primer paso es poder identificar nuestro “patrón relacional”. Poner consciencia a lo que sentimos frente al vínculo, o al enamorarnos, y a los mecanismos de evitación que ponemos en marcha. Por ejemplo, darnos cuenta de lo que sentimos cuando nos proponen un paso más en la relación, o cuando nos dicen que nos quieren, o cuando nos preguntan lo que sentimos. ¿Qué siento en ese momento?

Cambia tu manera de relacionarte

Después del qué siento viene inevitablemente el segundo paso, el ¿qué hago con ello? Tomar consciencia de nuestra conducta también es muy importante. ¿Empiezo a alejarme? ¿Evito contestar? ¿Deja de interesarme la persona? Conocer nuestra forma de sentir y actuar ante el amor nos permitirá empezar a ser críticos con nuestras acciones y a cuestionarnos si estamos respondiendo como realmente queremos o estamos dominados por el miedo.

Atrevete a mirar en tu interior

Si hemos conseguido poner consciencia a nuestra forma de sentir y actuar frente al vínculo amoroso estaremos en condiciones de tratar de comprender cuál es la herida emocional que tenemos y que sustenta el miedo, la “huella” de la que hablábamos. Comprender la herida para tratar de sanarla, o como mínimo, desinfectarla y que se convierta en una cicatriz que ya no duela tanto. El resultado de este proceso nos podría llevar a desarrollar dos capacidades básicas para abrirnos a enamorarnos:

Cómo superar el miedo al amor y arriesgarme a AMAR

Confiar en uno mismo y en los demás

Vivir y afrontar una relación es sentirse capaz de compartir y mostrar a otro parte de nuestra intimidad, nuestra esencia, y sabemos que eso inevitablemente nos hace sentir algo vulnerables. Tenemos que poder confiar en que el otro no nos dañará, sino que recibirá con respeto lo que le mostramos. No confiar a ciegas. Poder aprender de nuestra experiencia y buscar personas que nos respeten.

Para ello tenemos que trabajar la confianza hacia uno mismo. En la medida en que me respete a mí mismo, me acepte y me sienta digno de ser bien tratado, podré escoger un compañero/a y me permitiré pedirle aceptación y respeto.

Aceptar mi dependencia emocional y cultivar otras áreas de mi vida

¿Qué es la dependencia emocional? Creo a menudo nos confundimos un poco con esto. Dependemos unos de otros y esto es precisamente el hecho diferencial que define a los humanos (no solo los humanos, sino todos los mamíferos). La dependencia emocional. La necesidad de vincularnos. No hay nada malo en ello. Aceptar que necesitamos del otro es el primer paso.

¿Qué podemos hacer para vencer el miedo a  que esa dependencia afecte a nuestra individualidad? Pues trabajar (emocionalmente, asertivamente) para cuidar y cultivar otros aspectos de nuestra vida: familia, amigos, trabajo, ocio, etc. Y aprender a poner límites, a nosotros mismos y a los demás.

Si no consigues abrir tu corazón… Pide ayuda.

Quizá sientes que enamorarte y abrirte al vínculo te asusta demasiado y crees que de una forma u otra te defiendes ante el amor. Si piensas que te gustaría comprender más tu forma de vincularte, las emociones y los pensamientos que se te activan en el vínculo, y crees que te podemos ayudar en ello, contáctanos y te acompañaremos en el proceso a través de una relación de confianza y respeto.

3 comentarios en «Por qué tengo miedo a enamorarme»

  1. BUENOS DIAS, GUSTO EN SALUDARLOS, ESTOY FELIZ DE ESTAR EN CONTACTO CON USTEDES Y DE LEER TODOS SUS ARTICULOS, ME HAN AYUDADO MUCHO, SON AMENOS, INFORMATIVOS Y DE VERDAD SON DE GENTE QUE SABE COMO AYUDAR. GRACIAS DESDE AQUI EN VENEZUELA, YARACUY, YARITAGUA!!!

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