Los tres estados del yo

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El niño que somos en nuestra infancia, no desaparece en nuestra adultez. Simplemente, en vez de ser visible, pasa a estar en nuestro interior. Encontrar un equilibrio entre nuestro niño, nuestro adulto, y nuestro padre interior es todo un reto. A veces nos comportamos como niños, otras veces actuamos como padres y otras veces como adultos. Van variando a lo largo del día..Esto es independiente de qué edad tengamos. Ningún estado es mejor que otro. A estos estados se les llama estados del yo.   

Desde el paradigma del Análisis Transaccional, observaron que todos los seres humanos no siempre nos comportamos igual, ni sentimos, ni pensamos igual. Los estados del yo pertenecen a la teoría de la personalidad elaborada por el Análisis Transaccional, entendiéndolos como un conjunto de pensamientos, sentimientos y acciones que forjan la personalidad del ser humano.

Cada persona posee tres estados del yo, aunque el grado de desarrollo de cada uno pueda ser diferente.
El modelo se divide en:

ESTADO PADRE: Representa todo los valores, la cultura, recibida durante la infancia. Las funciones del padre son: proteger, educar, controlar, dirigir. Por ejemplo cuando decímos: ¡Has de llegar pronto a casa!, ¿Cómo que no has recogido la ropa?¡Tendría que esforzarme más!  Son expresiones que pertenecen al estado padre. El estado padre, lo tenemos, aunque no se tengan hijos. Se puede tener a cualquier edad.
Dentro del estado padre, encontramos dos subtipos:

        – El PADRE CRÍTICO: Es el que pone normas, límites, argumenta críticas. Tiene una parte positiva de                   poner orden, y otra negativa o críticona porque tiene poca flexibilidad.

        – EL PADRE NODRIZO : El padre nodrizo en cambio se encarga de proteger, cuidar y aliviar las                     angustias de los demás. Tiene una parte positiva, da afecto, libertad y tolerancia, y otra negativa                 sobreprotección, olvidarse de sus propias necesidades, sensación de superioridad.

ESTADO ADULTO: Es nuestra parte racional, se empieza a formar alrededor de los 3-4 años y se desarrolla a lo largo de la vida. El adulto, piensa, decide, reflexiona. Puede resolver situaciones diversas e incluso problemas de forma bastante objetiva.

ESTADO NIÑO: Es la parte más infantil de cada uno de nosotros, independientemente de la edad que tengamos. Es el único estado del yo que se da al nacer y acaba de formarse sobre los 8 años. Nuestra parte niño se guía por el placer y su función es sentir las emociones de manera auténtica. También incluye nuestra parte creativa. Nuestro niño siente, no razona, para eso ya está el adulto. Por ejemplo: ¡Quiero vacaciones! ¡Me siento triste! ¡No me gusta esta película!

          -NIÑO NATURAL: Si estamos en nuestro niño natural, somos espontáneos, institivos, amorosos,                  creativos, emocionales. Su parte positiva, es espontánea, y su parte negativa se considera inmadura           porque se comporta de manera inoportuna.

        -NIÑO SUMISO: Es aquell que en su parte positiva es disciplinado y en su parte negativa está confuso         y retraído hacia los demas. Puede acabar siendo dependiente y evitativo.

       – NIÑO REBELDE: En su parte sana, se sabe defender cuando le agreden y en su parte menos sana,         es hostil y se opone a las cosas. Puede acabar desarrollando una personalidad antisocial.

Es importante destacar que no hay estados buenos ni malos. Los tres son necesarios para que tengamos un equilibrio emocional. La clave es utilizarlos en el momento oportuno de manera que los podamos ir adaptando en función de las circunstancias.

Nuestro niño interior define  nuestra parte auténtica, nuestra esencia, nuestro verdadero ser o por otro lado esa parte íntima de carencias afectivas que todos tenemos, esa parte necesitada de atención, aprecio, afecto, aceptación tal cual somos, que nos hace sentirnos vulnerables, pequeños y asustados.

Restablecer el contacto con nuestro niño interior es fundamental para llevar una vida plena en el presente. Mientras no aceptemos esa parte nuestra no funcionamos como seres plenos, autónomos, confiados e independientes.

Para poder volver a contactar con este niño que tenemos dentro os invito a que vengáis a un taller que haré el Sábado 29 de Marzo en Granollers, sobre como sanar a ese niño interior que todos llevamos dentro.

Os espero! Para más información podéis hacer un click en el enlace superior.
 

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