La necesidad de complacer

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Algunos lo llaman el “Sindrome de Wendy”, otros “ la necesidad de quedar bien” sea como sea, complacer está bien visto. O al menos lo estaba. Ser servicial, estar disponible 24h al día para los demás, ser buen amigo, y complaciente está de moda. Es mucho mejor que ser egoísta ¿o no? ¿Qué nos empuja a complacer a los demás? ¿Para qué realizamos semejante cosa? Woody Allen decía: “No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo”.

Algunos lo llaman el “Sindrome de Wendy”, otros “ la necesidad de quedar bien” sea como sea, complacer está bien visto. O al menos lo estaba. Ser servicial, estar disponible 24h al día para los demás, ser buen amigo, y complaciente está de moda. Es mucho mejor que ser egoísta ¿o no? ¿Qué nos empuja a complacer a los demás? ¿Para qué realizamos semejante cosa? Woody Allen decía: “No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo”.

La adicción de complacer al otro

La necesidad de agradar nos hace pensar que así evitamos conflictos, pero, ¿realmente los evitamos? ¿Es posible complacer a todo el mundo? La respuesta es rotundamente NO. Agradar al otro constantemente nos hace pagar un precio muy alto, olvidarnos de nuestras propias necesidades.  Intentar buscar aprobación de los demás insistentemente, no solo nos agota sino que nos va consumiendo por dentro.

Paradójicamente cuando más buscamos aprobación, menos la encontramos.  No solo perdemos el respeto ante los demás, sino que vamos generando resentimiento interno que luego nos puede pasar factura.Mendigar cariño, no es la manera de obtener amor, porque cuando complacemos parece que lo hacemos desinteresadamente, pero en realidad estamos esperando que el otro nos demuestre ese cariño que nosotros le estamos dando.  Por tanto, estamos creándonos dependencia emocional hacia el otro.

A través de complacer generamos una deuda con los demás, una deuda que los demás no pueden pagar, y al los demás se pueden ir alejando de nosotros al ser la deuda insostenible.

complacer

Recuerdo una paciente, que tenía una relación con su pareja  y no daba su opinión,  quería satisfacer a su compañero todo el tiempo, para que no se enfadara y le dejara ( al menos ese era su miedo). Después de años complaciendo había acumulado tanta rabia, que generó el efecto contrario, ahora discutía más que nunca, y cada vez se sentía más alejada de su pareja hasta que éste le dejó. Al estar sola se dio cuenta que se había perdido por el camino, se había olvidado de sí misma. Se definía a través de la otra persona. Ya no sabía quién era ella.

¿Cómo dejar de complacer?

Normalmente la necesidad de complacer viene por nuestras heridas infantiles, hemos aprendido que si hacemos cosas por el otro, nos van a querer.  Esto es una creencia errónea, porque no podemos gustar a todo el mundo. Cuando asumimos eso, todo es más fácil y más ligero. Ser  nosotros mismos es el primer paso, para sentirnos queridos. Aceptarnos, darnos espacio para nuestras luces y sombras, perdonarnos nuestros errores. No ser tan duros con nosotros mismos.

complacer

No dar más de lo que podemos, respetar nuestros espacios, nuestras necesidades y límites. Practicar un egoísmo sano dónde primero nos ponemos a nosotros mismos y luego a los demás. Este es el camino del autoconocimiento, de la aceptación que podemos hacer a través de la psicoterapia, meditación, mindfulness, y otras vías. ¿Y tú complaces a los demás? Te sientes identificado con estas palabras? Compártelo con nosotros. 

16 comentarios en “La necesidad de complacer”

  1. Hola Adriana, Buena reflexión en la que creo que intervienen muchos factores .
    Pienso que quizas Adriana , culpas mal resueltas, faltas de afecto no superadas….
    pero como retomamos ese hilo que nos conecte de vuelta con el yo olvidado en el camino de agradar constantemente al otro? . y que hacemos con el sentimiento de traicionar al otro cuando en el proceso de querer » recuperarnos » no atendemos al otro como lo haciamos hasta ahora ? .
    Es dificil salir airoso de este enganche y creo que el miedo se apodera de ti , el miedo a la soledad , o el miedo a estar con uno mismo.
    Abrazos Adriana

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    • Hola Alberto muchas gracias por leernos y comentar.
      Para poder gestionar la culpa que se da cuando sentimos que traicionamos a los demás para atendernos a nosotros mismos es necesario, primero, dar espacio a esta culpa, mirarla con buenos ojos. En este sentido yo hablo de un egoísmo sano, que nos permite cuidarnos primero, para poder cuidar a los demás. Y por otro lado, también hay una culpa sana que nos empuja a vivir, a hacer nuestro camino. De ambas cosas he escrito y puedes encontrar más info en el blog a través del buscador.

      Suerte en tu camino. Saludos!!

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  2. Muchas gracias por ustedes, al tomar de su tiempo para este tipo de reflexiones, que nos llevan a analizar lo que esta sucediendo dentro de nosotros mismo, y a veces no nos damos cuenta de los motivos por los cuales lo hacemos, me sentí muy identificada pues por mucho tiempo he sido una persona que ha buscado la aprobación de todos, y de no lograrlo ausentarme, callar… hoy en día me encuentro en una posición donde ciertamente sientes ese resentimiento por cuanto ya se hace cuesta arriba conseguir tantas aprobaciones, pero a seguir buscando ayuda para aprender y avanzar. Gracias!

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    • Muchas gracias Anais por compartir tu experiencia con nosotros. Te animo a que sigas en el camino de conocerte a ti misma y poder avanzar y disfrutar del camino. Gracias por leernos. Un saludo!

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    • Hola Adry, seguramente te cuesta ser valiente con tus sentimientos porque has aprendido a que los sentimientos no se expresan. Por eso es necesario que puedas empezar tomar consciencia de ellos, ponerles nombre y luego finalmente expresarlos. Si te cuesta a través de la palabra, quizás puedes probar a escribir lo que sientes. Si necesitas otro tipo de ayuda terapéutica ya sabes donde estamos. Suerte!

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  3. Hola Adriana, es tan real todo lo que escribes, desde la raíz y todo el proceso de esta adicción me veo tan reflejada en ella, que al parecer me quede con crédito cero para conmigo misma, es necesario leer y releer tu artículo para interiorizar y pragmatizar tus recomendaciones, el hecho de …»Ser nosotros mismos es el primer paso, para sentirnos queridos. Aceptarnos, darnos espacio para nuestras luces y sombras, perdonarnos nuestros errores. No ser tan duros con nosotros mismos. No dar más de lo que podemos, respetar nuestros espacios, nuestras necesidades y límites….».

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  4. Hola, felicidades por la web. La vi de casualidad y me enganchó. Realmente, andaba buscando algo sobre el problema que me lleva a trabajar especialmente los fines de semana, y es que tengo un despacho profesional y el defecto de generar constantemente compromisos con mis clientes para tenerles el trabajo listo el mismo lunes. Es una muestra, quizás, de un problema mayor: la necesidad de agradar siempre. Por eso, me he identificado mucho con el post. La gente dice que es porque todo el mundo me da pena; otros, porque no sé decir que no (yo creo que es por falta de ego) pero constantemente estoy asumiendo compromisos y cubriendo las necesidades de mis clientes, muchas veces sin ganar nada a cambio y complicándome yo mismo la vida. No obstante, vuestros comentarios me han ayudado a reflexionar. Gracias.

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  5. Totalmente identificada, lo sé, llevo 14 años complaciendo a mi pareja y su familia me he dado cuenta que me olvide y me perdí y ahora no sé cómo recuperarme sin dañar a las terceras personas, como vuelvo? Por qué en ocasiones que no complazco por qué no quiero hay discusiones y lastimo a mi pareja y me lastimo también, pero como le digo que estoy hasta el gorro de eso?

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  6. hola Adriana Reyes
    A forma de comentario, te agradezco en especial este texto, ya que me encuentro haciendo mi tesis de pareja, y leyéndote podría tomar a consideración, lo importante que es el saber identificar que el amor en pareja es libertad, que no vamos a sobre poner cosas sobre el amor, mucho menos un co-dependencia, apego, etc… no se puede amar a otro si no me amo primero y como debe y se quiere, a uno mismo.

    Gracias por compartir…

    Mucha suerte y exito…

    Saludos cordiales.

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    • Totalmente identificada. Soy esposa y madre desde muy joven y siempre viví para mi familia. Todo giraba en torno a ellos, muchas veces descuidandome yo misma. El problema es que ahora estoy tratando de poner mi ser en primer plano a veces lo logro y a veces no y lo peor es que siento que estoy a punto de perderlo todo por que mi esposo no acepta mi cambio. No hay respeto a mi individualidad y aunque lo amo siento que las peleas constantes nos están separando. Aparentemente la que está mal soy yo por que pido espacio, respeto y consideración. Amo a mis hijos pero siento que ellos tampoco me valoran y eso me duele. Creo que me entregué por completo y ahora nadie lo valora.

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  7. Estoy muy desanimado con este asunto. La maldita necesidad de quedar bien aún sabiendo que te vas a sentir mal posteriormente, aun ni con psicologo , meditación .etc no se me quita.
    Yo ya nosé a que recurrir.

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