El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional

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“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” decía Buda después de años de aprendizaje y meditación. ¿Es el sufrimiento realmente algo que podemos elegir?  La palabra sufrir viene del verbo “sufferre” . “Ferre” quiere decir algo así como: llevar o soportar.

Aquí podemos añadir: Llevar o soportar un peso, una mochila que duele. Tanto el sufrimiento como el dolor son parte de la vida, aunque en ocasiones sufrimos innecesariamente. Me viene a la cabeza, la persona que en vez de responsabilizarse de lo que le pasa, juega a ser víctima y a estar resentida con la vida y con los demás. Esta posición de sufrimiento es manipuladora y no ayuda para estar mejor. 

¿Cuál es la diferencia entre dolor y sufrimiento?

A veces los utilizamos como sinónimos pero son cosas diferentes. El dolor es genuino, natural, legitimo y necesario para vivir y seguir aprendiendo y arriesgando cada día un poco. Cuando nos abrimos a la vida, nos puede llegar el dolor en cualquier momento. Al enamorarse, al tener hijos, al elegir una forma de vivir determinada,al hacer amistades,al perder a alguien, en todas estas ocasiones nos hacemos candidatos al dolor.

Por tanto, el dolor está presente en nuestra vida lo queramos o no. Normalmente el dolor se relaciona con una pérdida, con un duelo. Es una sensación que puede llegar a ser de corta duración si lo dejamos sentir adecuadamente. El dolor es proporcional a la pérdida que tuvimos. Puede comprender varias emociones como por ejemplo, la tristeza o la rabia.  

sufrimiento

El sufrimiento en cambio, es una elección. Incluso a veces es una posición de vida. Una manera de mostrarse ante los demás. El sufrimiento puede durar toda la vida, aunque el hecho que lo provocó ya haya pasado. Ante el sufrimiento no solo intervienen emociones sino que también interviene los pensamientos, que pueden llegar a ser obsesivos.

¿Qué beneficios secundarios obtengo del sufrimiento?

Lo primero que te puede venir a la cabeza es que ninguno, el tema es que detrás de cualquier conducta hay un beneficio secundario. En el caso del sufrimiento, a pesar de que pueda parecer algo involuntario, también hay un beneficio oculto que es conveniente destapar para poder aprender a hacer algo diferente ante el dolor.

  1. Negarme a vivir el dolor, defenderme del dolor
  2. No responsabilizarme de mi dolor.
  3. Buscar una persona que sea mi “salvador” y que me saque de mi sufrimiento
  4. No aceptar la situación que me produce dolor. ¿Porqué a mi? 
  5. Ser víctima y manipular a mi entorno a mi antojo.
  6. Atraer al “público” para llamar la atención y sentirme querido.
  7. Quedarme como estoy, en el pasado sin moverme hacia el futuro. 

Estos podrían ser algunos de los “beneficios” que obtenemos de sufrir. Algunas personas abusan de estas posiciones y se quedan el víctimismo y en el resentimiento en lugar de responsabilizarse de lo que les está pasando. Es una posición que manipulación, tratamos de sacarle algún provecho o incluso creemos de forma errónea que sufrir nos concede derechos “especiales” o privilegiados. 

sufrimiento

Sufrir es llevar un peso en la mochila durante demasiado tiempo, sin ni siquiera plantearnos la opción de ir aligerando esta carga, poco a poco. Sufrir es no querer mirar el dolor, querer evitarlo y instalarnos en lo “incómodo” como una forma de vida. 

Parece que el sufrimiento tiene mejor acogida en la sociedad que el dolor, ya que el dolor se trata de evitar a todo costa. 

“Sufrir es más fácil que actuar”. -Bert Hellinger-

Actuar pasa por abrirnos al dolor, aceptarlo, acogerlo y expresarlo para que lo podamos atravesar y pasar a la siguiente emoción. ¿Es el sufrimiento opcional? Sí en la medida que podemos ahorrarnos el sufrimiento de más, aceptando nuestro dolor, dándole un espacio y responsabilizándonos de él. Para dejar de sufrir necesitamos. aceptar que estamos sufriendo, validar nuestro dolor y ver cuál es la ganancia secundaria que estamos obteniendo con ese sufrimiento. ¿Te atreves a abrirte al dolor? 

11 comentarios en «El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional»

  1. Si estoy de acuerdo y es sencillo de entender porque al igual que una crisis o un problema cualquiera que este sea puede ser un motivo para cambiar , mejorar, enfrentar y ser tu mismo, o puedes esperar a que se solucione solo , hacer de cuenta que no existe y seguir como estas o empeorando , viviendo en la inseguridad porque sabes que hay algo mal, etc . ya lo dijo garcía Márquez No llores porque paso……. alégrate porque sucedió. se necesita fortaleza para ver y optar por la diferencia.

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  2. Gracias, buscaba en la red, algo acerca de la tristeza, por que me siento triste y me encontré con este articulo; me ha hecho reflexionar. De todo corazón gracias.

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  3. Hoy por la tarde lidiaba con un dolor en las encías, y justo pensé y me repetía el dolor es inevitable, pero el sufrimiento emocional, esa frase se me vino a la mente con un haz de luz, alguna vez la había escuchado en una meditación que encontré de tantas en la web, pero lo repetí como 4 veces y el dolor se fue disipando rápidamente, me estaba sonriendo, conversando tratar de no sufrir por el dolor, y pareciera alguna exageración, pero asi fue, me libré del dolor al evitar sufrir por él. por eso despues vine a la web a buscar info acerca de esta filosofía y me encontré con este maravilloso Blog. GRACIASSSSSSSS

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  4. Absolutamente de acuerdo! Tú decides si quieres victimazarte y sufrir en todo momento ó aprender y hacerte cargo de tus acciones, así mismo también crecer y avanzar como persona.
    No vale la pena sufrir, sólo tenemos una vida y no es momento de sentirnos mal

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  5. Que hacer cuando el sufrimiento es real e inevitable porque aún teniendo las capacidades intelectuales de comprender todo, careces completamente de seguridad e inteligencia emocional

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    • En ese caso es recomendable hacer un trabajo para conocer tus emociones y empezar a poder gestionarlas. Te recomendamos que busques un buen psicólogo experto en terapia emocional. Nosotros te podemos ayudar si quieres.

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  6. ¿ Y si el dolor se prolonga en el tiempo porque aunque actúes no eres capaz de acabar con el, y pruebas una y otra cosa y no puedes y …no encuentras ayuda?

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  7. Muy buen artículo Adriana, gracias. Si me permites añadir algo, cómo experiencia personal y que me ha servido como indicador para diferenciarlos: el dolor me hace llorar, el sufrimiento me lleva a un ataque de ansiedad.

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  8. A cuantos les habrá sucedido, que ven en la televisión una trágica noticia, y esa noticia es el de alguna familia que ha perdido por el motivo que fuere, a un hijo. Solía ver ese tipo de noticias con mucha tristeza y luego volvía a mi vida. Hoy hace un año de la pérdida de uno de mis hijos, Samuel, 32 años, fue encontrado sin vida el día 17 de marzo del 2020 por los Mozzos de escuadra, el día 19 de Marzo, día del padre me avisan del trágico echo, la pandemia y el confinamiento no permitieron hacer una autopsia invasiva por tanto solo se determinó que entre tres y cinco días de fallecido, tampoco pude viajar desde Galicia a Barcelona, las medidas del confinamiento no aseguraban que pudiera volver nuevamente a mi domicilio.. Ha podido ser el 12 o el 13 o quizás el 14 de marzo, su defunción se registra como el 15, el día del hallazgo. Con esto he de vivir el resto de mis días, La gente dice, lo siento mucho, te entiendo, te acompaño en el sentimiento, pues les diré que nada de eso ayuda y cuando dicen “te entiendo” no piensan que es perder a un hijo, el tiempo se congela, el mundo se detiene, te quedas solo con los recuerdos, con su timbre de voz que se va apagando con el transcurso de los meses, de los años, te quedas con su imagen estática incambiable, en una fotografía, no lo verás envejecer, eso ya no existe para él, tampoco para mí .Te falta su mensajes, su voz en el móvil, su beso, su abrazo, el tiempo lo congela y debes vivir de recuerdos. Esa es tu nueva misión en la vida, mantener vivo los recuerdos, los últimos momentos que estuvimos juntos y lo que compartimos, de lo que nos reímos y de lo que nos peleamos. Ahora a un año de su partida, soy otra persona, no soy el mismo de cuando veía aquellas noticias tristes, soy otro y aún estoy adaptándome a una vida distinta, es muy fresco esto. No me gusta que me estén diciendo que lo sienten, solo quiero que sepan que el dolor sigue ahí, por momentos menos por momentos agudos. El sufrimiento es el que debe parar porque la vida continua a toda marcha, pero el dolor se resiste a dejarme, se parece a un pasajero que se subió al tren de tu vida, se sentó a tu lado pero no te habla ni te mira, sabes que está ahí a tu lado porque puedes sentir su presencia y lo más duro es que no se quiere bajar en ninguna parada, no sabes cuanto tiempo estará a tu lado, contigo y sin decir, “ya vale”….

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