Cómo cuidar tu mente de lo negativo

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¿Cómo cuidar tu mente de lo negativo? Seguramente a menudo te sientes invadida por una serie de pensamientos negativos que te hacen sentir mal. Estos pensamientos negativos aparecen de forma incontrolable y te hacen pensar en cosas malas sin que tú lo desees, de tal forma que las emociones te desbordan.

Protegerte de estos pensamientos negativos y desagradables quizá te resulte una tarea difícil. No obstante, es importante que aprendas a eliminarlos ya que condicionan tu bienestar emocional, cambiando tu paz interior y serenidad por ansiedad e inseguridad.

Los pensamientos negativos son de corta duración y no tienen poder real si sabes cómo gestionarlos. Se caracterizan por ser involuntarios, de tendencia negativa y de carácter plausible, por este motivo hay un cierto riesgo a que te los creas. No obstante, éstos siempre distorsionan la realidad.

¿Por qué mi cabeza tiene malos pensamientos? ¿Cómo puedo cuidar mi mente de lo negativo?

 cuidar tu mente de lo negativo

Todas las personas tenemos pensamientos negativos automáticos. Se caracterízan por pensamientos o incluso imágenes que aparecen de forma automática e incontrolable en tu cabeza sin que los elijas e incluso estés de acuerdo con ellos.

¿Cómo puedes cuidar tu mente de lo negativo? Es importante que sepas que tú no eres tus pensamientos, lo que te define realmente son tus comportamientos y acciones. Por este motivo, no te culpes por el contenido de tus pensamientos malos ya que son involuntarios. El problema viene cuando los tomas como verdaderos.

No obstante, aunque tú no decides tener los pensamientos negativos, éstos aumentan con la ansiedad o cuando estás sometida a una época más difícil o en la que te sientes especialmente vulnerable. La ansiedad y los pensamientos negativos van de la mano, pudiendo llegar a convertise en obsesiones.

4 pasos para eliminar los pensamientos negativos y cuidar tu mente

Aunque no se puede evitar un pensamiento malo involuntario, ya que por su naturaleza está fuera de tu control, si que puedes aprender estrategias que te ayuden a no quedarte enganchada y cuidar tu mente de lo negativo. Estas estrategias van a impedir que se forme una bola de nieve cada vez más grande:

Acéptalos

El primer paso es aceptar que estos pensamientos van a aparecer por más que los intentes evitar e incluso te enfades contigo misma. Acepta que están allí, recuerda que son solo pensamientos automáticos, éstos no te definen.

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No les des cuerda

Intenta no juzgarlos ni razonarlos, sabes que son pensamientos involuntarios negativos. No hace falta prestarles mucha atención, del contrario, es más fácil que te quedes enganchada. Te puedes repetir el siguiente mantra: «son pensamientos automáticos, no son míos».

Suéltalos

Date permiso para soltar, simbólicamente, estos pensamientos. De esta forma, podrás tomar distancia. Para ello te propongo 2 opciones:

  • Visualiza un frasco vacío y con la ayuda de tu inhalación «coges» el pensamiento negativo y con la exhalación te imaginas que lo vas colocando dentro del frasco, una vez esté lleno lo tapas.
  • Apunta en un papel tu pensamiento negativo y lo rompes en muchos pedacitos, Después lo tiras a la basura.

Acompaña tu emoción

Otra estrategia para cuidarte es observar qué emoción te ha generado el pensamiento involuntario. Una vez has identificado la emoción, es importante que la puedas gestionar. De esta forma, trabajas con la emoción que genera el pensamiento negativo, pero no el contenido de éste.

Rumiar y reflexionar no es lo mismo. Muy importante a la hora de cuidar tu mente de lo negativo

Para terminar es importante explicar la diferencia entre rumiar y reflexionar. La rumiación implica pensar de forma excesiva en un asunto, darle vueltas sin parar y de forma automática, sin una finalidad concreta. En consecuencia, la rumiación incrementa los pensamientos negativos automáticos.

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En cambio, se entiende por reflexionar como el acto de pensar enfocado a la solución de problemas, es decir, con una finalidad concreta. Por esto, relfexionar es una acción adaptativa y la rumiación no, ya que esta última se asocia a la pérdida de control, interferiendo en la capacidad de solucionar problemas.

Los pensamientos negativos involuntarios forman parte de tu vida y si sabes cómo gestionarlos, no van a modificar de forma excesiva tu estado anímico. No obstante, si crees que te invaden mucho y te quedas enganchada en la rumiación y te gustaría trabajarlo, no dudes en contactar con nuestro equipo.

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