¿Cuáles son los riesgos de la psicología positiva?

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¿Sabes cuáles son los riesgos psicología positiva? Muy probablemente habrás escuchado en más de una ocasión a alguien cercano a ti hablar sobre cómo alcanzar la felicidad, o a algún profesional hablando por la televisión o por la radio sobre optimismo, o quizá habrás leído algún libro sobre la fuerza del pensamiento positivo o las emociones positivas.

Seguramente eso que has escuchado o leído tenga que ver con el paradigma actual de la psicología positiva.  La psicología positiva lleva consigo un pensamiento que hoy inunda no solo las consultas psicológicas, sino librerías y otros medios de comunicación.

Posiblemente algún amigo te haya aconsejado utilizando esos conceptos, o tu mismo tratas de seguir algunos de ellos. Pero es muy probable que también te hayas preguntado, ¿Son estas premisas algo realmente beneficioso para mi salud emocional? ¿Cuáles son los riesgos de la psicología positiva?

¿En qué se basa la psicología positiva?

La psicología positiva nace en los 90 de la mano de Martin Seligman, psicólogo y educador americano, y su propósito principal es el de enfocar la psicología desde el estudio y la promoción de las fortalezas y capacidades humanas, intentando cambiar el que según sus creadores era un enfoque más centrado en la patología y el sufrimiento mental.

Su aplicación y estudio se basa en lo que llaman la ciencia del bienestar, y los conceptos más relevantes son los de felicidad, optimismo, emociones positivas y fortalezas personales.

A priori todos ellos parecen aspectos importantes y valorables, todos queremos ser felices, nos gustaría pensar y vivir con optimismo o experimentar emociones agradables, pero, ¿Es siempre posible? ¿Qué pasa cuando no nos sentimos felices? ¿Qué pasa si no conseguimos ser optimistas? Y sobre todo, si hay emociones positivas, ¿Es que hay algunas que son negativas?

Algunos riesgos de la Psicología Positiva

Según nuestro punto de vista, la psicología positiva conlleva algunos riesgos para nuestro bienestar. Ser conscientes de ellos nos puede ayudar a comprender sus ideas de una forma más responsable y adecuada para nosotros, y sobre todo, a no sufrir en el camino. Algunos de los riesgos de la psicología positiva son los siguientes:

Se ha convertido en un fenómeno muy global

Los conceptos principales y los saberes en los que se basa esta disciplina han sobrepasado el ámbito terapéutico. Esto quiere decir que nos puede llegar información desde entornos no profesionales, lo que conlleva cierto riesgo, pues todo aquello que pretenda ser terapéutico debería ser trabajado con un profesional.

El ejemplo más claro son los libros de autoayuda, que nos enseñan cómo debemos ser felices y demasiadas veces están escritos sin un conocimiento adecuado de la psicología y la mente humana.

los riesgos de la psicología positiva

La dictadura de la felicidad

En este contexto social, la búsqueda la felicidad se convierte a veces en un deber o una exigencia. A esa exigencia puede contribuir cierta manera de entender las redes sociales y la tendencia actual a compartir (mostrar) nuestras vidas a los demás. Esta mezcla, nos puede llevar precisamente a lo contrario: a sentirnos infelices, o menos felices que el de al lado.

Ante ese sentimiento de infelicidad, aparecen cientos de productos destinados a hacernos felices. Pudiera parecer que hay personas que tienen la llave de tu felicidad, y que con solo escuchar o leer lo que nos tienen que decir podemos ser felices.

Emociones positivas y negativas

Uno de los problemas principales desde nuestro punto de vista es la polarización de las emociones. Nombrar algunas emociones como positivas, implica necesariamente pensar que hay emociones negativas. ¿Pero, es realmente así? Las emociones son todas ellas necesarias y parte de nuestra vida interior.

Gestionar las emociones implica sentirnos capaces de experimentarlas todas, darles espacio y voz para que podamos escuchar que nos quieren decir. Estar triste ante una decepción o pérdida, tener miedo ante un peligro o enfadarse para poner un límite, no sólo es necesario y útil sino que es inevitable.

Tratar de evitar algunas emociones catalogándolas de negativas, nos podría llevar a no permitirnos estar tristes, enfadados o asustados. O llevarnos a buscar sólo aquellas emociones agradables como alegría, euforia, excitación, y no poder sostener el malestar o sentirnos muy frustrados cuando aparecen, inevitablemente, las emociones desagradables.

Emociones como la tristeza nos ayudan a contactar con la realidad que estamos viviendo, a resolver situaciones vitales, hacernos cargo de ellas y responsabilizarnos de nosotros mismos.  Lo que a su vez, nos genera percepción de capacidad y autoestima.  

Creemos que uno de los riesgos de la psicología positiva es darle poco valor al conjunto de las emociones, promoviendo así estrategias de afrontamiento ante los problemas que pueden llevarnos más a evitar, que no a aceptar y afrontar.

Positivismo vs pesimismo

Separar nuestra actitud ante las circunstancias vitales en optimismo o pesimismo puede ser una simplificación demasiado grande y que excluye algunas respuestas humanas que son muy necesarias.

Si bien es evidente que el optimismo en la vida nos ayuda y favorece, una excesiva búsqueda de este nos puede llevar a no afrontar las situaciones, dificultar la aceptación de la realidad, y generar mucha frustración o culpabilidad cuando una situación no sale como nosotros esperábamos.

Quizá el bienestar emocional pase también por aceptar que las cosas no siempre salen como queremos

Corremos el riesgo también de dar al optimismo un papel casi mágico. “Si creo que sucederá, acabará sucediendo”. Si bien esta frase puede tener mucho valor, lo tendría solo si luchamos  y trabajamos para conseguir aquello que queremos, y para ello tenemos que ser conscientes de nuestros recursos y también de nuestras dificultades.

¿Por qué es importante que conozcas los riesgos de la psicología positiva?

Conocer los riesgos de aplicar a ciegas todos los conceptos de los que hemos hablado en el artículo, te puede ayudar a usarlos e incluirlos en tu vida de un modo más responsable y beneficioso.

Creemos que es importante que intentes vivir con bienestar, que puedas sentirte feliz sin sentirte obligado a serlo o vivirlo como una competición, sin sentir que los otros saben cómo serlo y tu no.

Para que puedas ser optimista, pero también puedas hacer frente a las dificultades, frustraciones y limitaciones que te plantee la vida. Para que te puedas hacer fuerte en el optimismo, pero no te juzgues ni te sientas culpable cuando te sientas más pesimista.

Y muy importante, para que puedas entender las emociones como una respuesta adaptativa a la vida, a las diferentes circunstancias que vives, y que cada una de ellas tiene su valor y su función, aunque algunas sean más agradables que otras.

¿Qué modelo proponemos desde nuestra consulta de psicología?

Estamos de acuerdo en un modelo psicoterapéutico que te ayude a hacerte cargo de cómo eres y de las cosas que te ocurren. Sentimos que el crecimiento personal reside en ti, nosotros no tenemos todas las respuestas, aunque podemos ayudarte a encontrar las tuyas. Es por eso, que a través de la terapia emocional te ayudamos a identificar, nombrar y gestionar tus emociones.

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