Cómo poner límites a los niños sin dañar su autoestima

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Poner límites a los niños no es tarea fácil muchas veces o nos pasamos o nos quedamos cortos. Muchos padres acuden a consulta porque sus hijos tienen rabietas muy fuertes, se descontrolan con las pantallas o tienen comportamientos difíciles . Estas conductas en principio deben ser limitadas por parte de los padres.

Sin embargo, en ocasiones los padres están tan cansados y hartos de la situación que no ponen límites correctamente y muestran su rechazo claro o retiran su amor o cariño a los niños. Esta situación conlleva una bajada en la autoestima del niño, pues siente que sus padres no lo quieren tal y como es.

En este artículo explicaremos porque se da esta dinámica y como podemos poner límites a los niños sin dañar su autoestima ni su sentido de seguridad.

Como se daña la autoestima al poner límites inadecuados

Veámoslo con un ejemplo; imaginemos un niño que cada vez que sale de clase tiene una rabieta enorme, sus padres, aunque lo intentan, están absolutamente desesperados y acaban chillándole, diciéndole que no se porta bien, o que es un niño malo.El niño irá poco a poco asumiendo el rol del «malo», no es un buen niño, sus padres lo ven como malo.

Esta «etiqueta» le ayudará a enfrentar lo que le hace daño y además le aislará de la necesidad de la valoración familiar. «Si yo ya me considero malo, nadie podrá hacerme daño con ello». A pesar de ese papel, detrás de la rabia, habrá la evitación y el distanciamiento emocional.

Por tanto, nos encontraremos con una personita muy insegura, que no está pudiendo evolucionar a nivel emocional  y que no es capaz de regularse.

Esta consideración sobre sí mismo hará que su autoestima se dañe, que se sienta muy inseguro y que no tenga herramientas para autorregularse internamente. Por ello, sólo le quedará la opción de refugiarse en el papel del malo. Este papel al principio le ofrecerá un buen mecanismo de defensa a través de la rabia y el rechazo hacia los demás.

poner límites a los niños

Los límites sanos ayudan al niño a regularse emocionalmente

Para conseguir que un niño aprenda a regularse emocionalmente, no tenga rabietas y a su vez mantenga una buena autoestima, tenemos que tener en cuenta los siguientes aspectos:

Fomentar el apego seguro

El primero es el del apego seguro. Para que un niño aprenda a gestionarse emocionalmente necesita imperiosamente que durante sus primeros años de vida le acompañen en la gestión de las emociones.

Es decir, el niño necesita que al menos una persona esté siempre presente y pendiente de él, una persona que nunca se canse ni lo abandone.

Esa persona se sincronizará con sus emociones, las suavizará y le ayudará a gestionarlas. Si durante la primera infancia el niño no tiene esta relación le resultará mucho más difícil gestionarse emocionalmente en el futuro.

Practicar el amor incondicional

El siguiente pilar es el del amor fudamental. Uno de los grandes problemas que tenemos los adultos es que no hemos aprendido a querernos de manera incondicional por ello nos culpamos y no nos cuidamos como deberíamos.

El amor fundamental significa valorarnos y apreciarnos por encima de nuestras conductas. Es decir, yo puedo haber fallado a un amigo por no llamarle cuando estaba mal y eso no significará que sea una mala amiga. 

poner límites a los niños

Este amor fundamental es el que debemos trasladar a los niños. Por mucho que tengan malas conductas no son malos. El mensaje que tienen que recibir es «a pesar de que hagas esto mal, yo te sigo queriendo». El amor fundamental es clave para que el niño tenga una buena autoestima, este seguro y pueda autoregularse.

¿Cómo poner límites sin dañar la autoestima del niño?

Poner limites es una de las mejoras maneras de mostrar nuestro amor y presencia a los niños. Según Virginia Axline, mediante limitaciones predecibles, sólidas y reales un niño obtiene sus sentimientos de seguridad. Les transmitimos la consistencia, coherencia y continuidad en los cuidados. 

Por ello, poner límites o consecuencias de manera sana significa explicarle al niño que diferentes actos pueden tener ciertas consecuencias. Intentando siempre ser muy específicos con el contenido de la consecuencia.

«Depende de cómo pongamos los límites, criaremos niños inseguros o con confianza en sí mismos».

Ana Isabel García Arpa, Psicóloga.

Además de ser muy coherentes con lo que decimos, es decir si ponemos un castigo debemos estar seguros de que podemos cumplirlo, sino es mejor no poner ese castigo o utilizar algo más sencillo.

Otra de las claves, es que las consecuencias deben estar unidas en el tiempo a los actos. Si distanciamos demasiado la conducta de la consecuencia, no será entendida.

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Los límites sanos protegen y fortalecen la autoestima

Es muy normal que debido a las grandes demandas del día a día a veces no tratemos a los hijos como nos gustaría. Además que hemos entrado en un círculo vicioso, cuanto más se enfada mi hijo, más lo veo como el malo, peor se siente él, más dañada estará su autoestima y más dificultad tendrá para autorregularse.

Es necesario que pongamos límites desde el amor a los niños para no dañar su autoestima. Para ello necesitamos que el niño tenga un apego seguro con alguno de sus cuidadores, profesarle el amor fudamental e incondicional y poner límites sanos que sean específicos, sólidos y coherentes.

Si crees que podríamos ayudarte a gestionar mejor las emociones de tus hijos no dudes en contactar con el equipo de Psicoemocionat. 

2 comentarios en “Cómo poner límites a los niños sin dañar su autoestima”

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