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El triángulo dramático de Karpman


El triángulo dramático de Karpman

Las personas de manera involuntaria jugamos a juegos psicológicos en nuestro día a día que afectan a nuestras relaciones de forma directa. Eso quiere decir, que adoptamos un personaje, asumiendo un rol determinado según el contexto. Es una máscara que va cambiando en función de con quién estamos y que situación estamos viviendo. Hoy hablamos del triángulo dramático de Karpman. 

Es importante cómo nos mostramos al otro para que nos conozca y nos pueda entender, pero puede ser, que a veces, nos relacionemos mediante una máscara, es decir que no expresemos nuestros deseos y necesidades reales.

Imagina que cada semana se te presentan situaciones que manifiestan tu forma de interactuar con los demás, en casa, en el trabajo, con los amigos...

Por ejemplo, en una discusión de pareja, te enfadas con el otro porque sientes que no te hace caso y en vez de expresarlo, atacas al otro, haciendo sentir culpable de que tenga su espacio.

triangulo dramatico de karpman

 

“Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.“ – Nicolas Maquiavelo-

El triángulo dramático de Karpman

Los juegos psicológicos conllevan tres roles, que todos podemos adoptar en algún momento dado de nuestra vida: perseguidor, víctima o salvador. Este enfoque se conoce cómo el triángulo dramático de Karpman,  y proviene del análisis transaccional y de la teoría de los juegos psicológicos del psicólogo Eric Berne.

Estos roles los aprendemos en la infancia, en contacto con la familia, y los repetimos en las relaciones actuales de nuestra vida diaria de modo inconsciente.

Vamos a ver en qué consiste el triángulo dramático de Karpman. En cada punta del triángulo se establece un rol: Salvador/a, Perseguidor/a y Víctima. ¿cómo se define cada uno?        

           

El Salvador

Busca resolver problemas ajenos, pero en vez de enseñar cómo solucionarlo, los quiere resolver él mismo. Necesita que lo necesiten porque pide reconocimiento. Intenta rescatar a todo el mundo para satisfacer las necesidades de los demás, arreglándoles la vida cuando no se lo han pedido.

El Perseguidor

Necesita imponer su autoridad y busca que les tengan miedo.  Entonces, puede ser muy observador e intransigente. Además tiende a acusar, castigar y busca juzgar y reprochar para sentir que tiene el control de la situación. Conoce los puntos débiles del otro y los utiliza.

La Víctima

Siempre se queja de todo lo que les sucede y necesita que la compadezcan y que le resuelvan el problema porque no se hace responsable de él. Se siente culpable o inseguro y busca el castigo o la dependencia. La víctima no asume sus limitaciones y  no acepta las responsabilidades, esperando que durante el camino aparezca algún salvador que le saque de su situación. 

 

triangulo dramatico de Karpman

 “Regálale un pez a un hombre y comerá un día. Enséñale a pescar y comerá toda la vida.” – Proverbio chino-

Vamos a hacer una prueba porque la primera vez es difícil de entender...

¿Sabes reconocer el rol que actúa en cada ejemplo?

  • Eres un torpe, todo lo rompes. (perseguidor)
  • Confía en mí que yo tengo mucha experiencia. (salvador)
  • No valgo para nada, todo me sale mal… (víctima)
  • Enséñame el móvil, seguro que me estás mintiendo.(perseguidor)
  • No te preocupes por nada, ya lo haré yo que no me importa. (salvador)
  • Nunca me contestas los Whatsapp’s, no te importo nada… (víctima)

 

¿Cómo puedes salir del triángulo de Karpman?

 

  • Identifica el rol que estas usando en cada momento: Si te ayuda hazte estas preguntas. Cuando adoptas el rol de perseguidor/a ¿Cómo actúas? ¿Qué consigues?

  • En vez de cambiar el rol, empieza por no hacerlo: Si habitualmente eres el salvador de los demás, deja que se equivoquen y lo resuelvan por sí mismos. (Aunque no les ayudes en todo, cuando se caen estás ahí para apoyarles, te van a querer igual).

  • Ayuda solo cuando te lo pidan, no te anticipes. En vez de salvar, simplemente puedes mostrar empatía pero debes dejar espacio al otro para resolverlo y tú debes protegerte poniendo límites para no asumir cargas ajenas.

 

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  • No critiques, enseña y ten paciencia: Si te posicionas como perseguidor, sé tolerante cada persona tiene su ritmo y a lo mejor está librando una batalla que tu desconoces. Pasa de perseguir a ser un ejemplo de diálogo, se asertivo (defiende tus derechos y respeta los del otro).

  • Puedes quejarte pero sin que la queja te paralice: Si mantienes un rol de víctima es probable que necesites formarte en habilidades sociales para trabajar tu proactividad. Deja de ser víctima y conviértete en responsable; toma decisiones aunque no sean acertadas. Si eres una persona empática y eres sensible a las emociones de los otros no tienes que dejar de ayudarlos, pero debes esperar que ellos te lo soliciten.

 

Es necesario posicionarte en la vida, porque es muy útil hacerlo para poner límites a los demás. Es importante ser consciente, de que si lo haces en alguno de los tres roles, te quedas atrapado en el juego psicológico de las relaciones tóxicas. Esto puede afectar a tus relaciones y a tu bienestar personal y emocional.

Por suerte, este tipo de habilidades se pueden entrenar, si mejoras tu autoconocimiento podrás identificar mejor los roles para no jugar a ningún juego. De esta manera, podrás liberarte de las relaciones que no te aportan bienestar ni tranquilidad.

Publicado: 08/10/2017

Marta Segrelles
Psicóloga colegiada 21.851
www.psicoemocionat.com
Licencia de Creative Commons
Este obra cuyo autor es Psicoemocionat está bajo una Creative Commons
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